domingo, 7 de agosto de 2016

IN THE MUD AGAIN


Una historia que persuade a través del arco dramático y de la fuerza del elenco, pero que encuentra un aliado verídico en las localizaciones y en las ocupaciones de algunos de sus personajes. En la película Mud (Jeff Nichols, 2012), se pueden admirar grandes paisajes, reconocibles y vinculados a determinadas imágenes literarias que junto a los rasgos universales de los protagonistas, refuerzan la dureza o emotividad de las situaciones y permiten la inmediata identificación del espectador. En su banda sonora, y siguiendo el ejemplo de la propia construcción del argumento, hay ensamblados una serie de sonidos que pretenden servir a la trama pero que en algunos momentos se distinguen con su particular autonomía. Así, está la música genuinamente funcional de David Wingo (Opening), pero también las sustanciosas aportaciones de Dirty Three (This Night, Alice Wading, In Fall) o el apoyo lírico o rítmico de Lucero y de Ben Nichols (The Kid).
Música y entorno aliados para cuidar una historia que en su localidad aspira a relatar una vez más la pérdida de la inocencia y la lucha por evitar más perdidas. Aspecto este, que se emparenta, no solo en la forma, con una de las inspiraciones confesadas de la película, el libro The Last River: Life Along Arkansas’s Lower White de Turner Browne (University of Arkansas Press, 1993). Este registra con sentido detalle la vida de las gentes del río, una cultura cuasi desaparecida, víctima de la petulancia moderna y de los dragados. Y para completar el repaso fluvial las canciones de Ben Weaver (Split Ends), Grant – Lee Phillips (Wish I knew), Cut In The Hill Gang (The Right To Love You), Gillian Welch (Ruination Day Part II) y Joe Henry (Dark Tears).
Puedes acceder a las localizaciones de la película, aquí.

BELO DAVIDSON

Los tropicalistas de referencia y los clásicos y novísimos populares brasileños encontraron una nueva caja de resonancia en el gusto deArto Lindsay, guitarrista, cantante y productor de Virginia, con adolescencia en Recife y formación vanguardista en el ruido neoyorkino. Teniendo en cuenta la estilización y los recursos experimentales de artistas como Caetano Veloso o Marisa Monte, entre otros muchos y por citar dos que además fueron producidos por Lindsay, esa doble vertiente facial del virginiano, ruidista y anarquica /melódica y sofisticada no es marginal pero se le reconoce su normalidad a la hora de hacer convivir ambas maneras.
Los temas que suenan y extraídos de Encyclopedia of Arto (Ponderosa, 2014) son Invoke, O Mais Belo Dos Belos, Garden Wall of Guitar, Combustivel, Erotic City, Ondina, Maneiras, 4 Skies, Pony, Personagem, Privacy yThe Prize. Un compilado que se viste de forma curiosa e interroga sin complejos a la trayectoria de sus ascendentes.
O Charme da Liberdade

LA PROXIMIDAD

Hay todo un país al pie de la piedra/ si te tomas la molestia de mirar. Son los versos que descubren La escala de las cosas, de la poetisa y directora de cine Margaret Tait (Kirkwall 1918-Kirkwall 1999). Una selección de su poesía y ensayos, junto con textos sobre su obra pueden encontrarse compilados en el libro Gallina significa miel (Gobierno de Navarra, 2015), que fue editado con motivo de la retrospectiva que le dedicó el festival Punto de Vista. En Tait se encuentra el cuidado y la consideración por el entorno más inmediato y las cosas (pequeñas) más cercanas. Eso sí, su mirada no es rutinaria sino entusiasta y guarda o revela imágenes dotadas de intensidad generosa para el que se tome la molestia de contemplarlas.
La de Margaret Tait fue una perspectiva auto-gestionada que recuperaba la idea de que vivir el instante, construye “Memoria” y te hace más respetuoso con la cercanía. Celebrando un acercamiento extraoficial y de puntillas, se proponen un serie de injertos musicales, que pudieran ser brotes a partir de algunos de sus fotogramas: King Creosote (Twin Tub Twin), Freddie Stevenson (The Ropemaker´s Daughter),Aidan O´Rourke (Eas Fors), Fairport Convention (Autopsy), Rock Salt & Nails (Maas), Trashcan Sinatras (Half an Apple), Ivan Drever (What You Hear), Tunng (Cans), Ian Bruce (Green Grow the Rashes O) y The Innocence Mission ( I Still Tell You My Every Day).
Puedes leer un motivador artículo de Elena Duque o visionar sus películas en la Librería Nacional de Escocia.

NUEVA FIDELIDAD

Muchas veces los conciertos y presentaciones en directo se convierten en un ejercicio de rutina, más que de nostalgia, que también. Por eso, ver a un artista de la edad y talla, reconocida y vivida, de Elvis Costello complace más, por verlo  centrado y entregado en un espectáculo en el que cada gesto, cada palabra y cada canción cuentan. En Zaragoza, el pasado 4 de junio se disfrutó mucho y el aura del autor y cantante, renovando el entusiasmo de todxs los presentes, se instaló cómodamente en la audiencia. Vamos, una celebración para compartir y para fortalecer la fe costelliana. Ya no relegaremos más a Elvis, volveremos a prestar atención a sus novedades y recuperaremos con más tiempo aquellos discos que quedaron soterrados entre su generosa producción.
Lo de que es un “grande” o una “leyenda” son valientes rellenos y “posturas” virtuales. Sugiero compartir y acercarnos a Costello desde abajo, a través de las canciones y de los discos, que es como a él le gustaría.Para empezar esa labor de recuperación personal y para recordar con gratitud el concierto del otro día, una pequeña selección con algunas de sus formaciones varias, compuesta por When I Was Cruel No. 2, London’s Brilliant Parade, Watching the Detectives, I´m In the Mood Again, Bedlam, Jimmie Standing In The Rain, Beyond Belief, License To Kill, I Want You, Couldn’t Call It Unexpected No. 4 y Poison Moon.
Accede a una de las últimas salidas de la zona de confort costelliana escuchando Cinco Minutos Con Vos.

LAS VAINAS

Si las hubiera, pintaría como un recorrido a pie de acera, de abajo arriba y del cerro a la orilla. En el barrio se apilan sucesos y recuerdos por acumulación aleatoria y a veces no es parte de un todo mejor sino el borrón de la ciudad. O la urbe desplazada e invertida. Pese a la cosa, alertaba el sociólogo Virgilio Tempero sobre la subversión forastera del espacio y de sus pobladores. Más allá de la romanización comercial e inmobiliaria, está el atentado romántico de los acoplados a la vida periférica que someten y cosifican el barrio hasta alterar su “fisicidad” y convertirlo a su imagen y semejanza. Es una auténtica invasión de los ultracuerpos, que transforma la geografía y aprovechando las limitaciones y el silencio de lo “uriginarios”, asienta una red mallada de Historia, anécdotas y demandas que ocupan los registros, las ágoras y las esquinas para terminar suplantando la vida oral. El agua dentro de la casa, se achica mejor con las canciones de Joe Vasconcellos (La Gloria de Chile), Los Aguas Aguas + Michael Brian “Baby Flow” + King Patua (Santeria Virgilio), Raúl Paz (Mi barrio), Mangu + Johnny Pacheco (Calle Luna Calle Sol), Santo Barrio (San Pauli), Calle 13 + Rubén Blades + La Chilinga(La Perla), Sargento García (El asalto), Lalo Guerrero (Barrio Viejo) y Habana Abierta (Cuando salí de La Habana).
Para leer una breve referencia sobre Chávez Ravine

GEORGIANA

Antes que un homenaje al uso, lo que ha hecho Shooter Jennings con Giorgio Moroder y George Jones es una “colaboración”, no tanto el empeño en tributar como el de cohabitar, compartir recuerdos y traerlos de vuelta con su visión musical, tan abierta y horizontal. No será Jones el cantante country más guapo y arriesgado, ni Moroder el compositor electrónico más hondo y sofisticado, al menos, como hoy parece que se sobreentienden estos apelativos pero ambos, han estado presentes en la vida de Jennings, ya sea desde la amistad familiar o desde la fantasía infantil y ambos, han dejado su huella estética o sentimental.
Con la contribución de camaradas como Katy Cole, Ted Russell Kamp, Brandi Carlile, Steve Young o Marilyn Manson, Shooter Jennings publicó en su sello Black Country Rock el EP Don´t Wait Up (for George), editado en 2014 (suenan aquí Don´t Wait Up (I´m playn´Possum), She Thinks I still Care, The Door y If drinkin´don´t kill me) y el LP Countach (for Giorgio) editado en 2016 (suenan aquí I´m left, You´re right, She´s gone, The Neverending Story, Loading…/Countach, Cat People (Putting aout fire) y Born to Die). Ambas grabaciones, antes o despues, traen causa o han coincidido con la desaparición de personas que, de una u otra forma, fueron clave en la carrera de Jennings, ya sea el mismo George Jones, el citado Young, el locutor radiofónico Jon Hensley (en la foto con Jennings) y David Bowie, pero los hechos fatídicos, no deben restar atención a la celebración neo-country y sintética. Una oda giorgiana inspirada en el molde Honky Tonk de Jones y en el canon bailable y multicolor de Moroder.
Puedes encontrar mucho más sobre Moroder en el repaso estelar que en su día se hizo en el programa Electrokrazia.

THE LITTLE MORNINGS

En el Este de la ciudad de Los Angeles, viven hijos de campesinos, carpinteros o artesanos mejicanos que conducen las fuentes a través de los barrios, registrando las voces y los sonidos en latas y cintas magnéticas. Descendientes de emigrantes criminalizados por la Ley de Cuotas o de braceros que llegaron al país en los años cuarenta en plena Guerra contra el Eje del Infierno. Escriben sobre las abuelas y se mejoran gracias a una herencia familiar sin acceso al banco pero que regala alegrías y enriquece el futuro. Pues el goce de seguir a un grupo como Los Lobos tiene tanto interés como rastrear las pistas de sus componentes por separado, a veces continuando alguna de las sendas abiertas por la banda matriz y otras, sin perder el gusto lúdico, recorriendo por otros patios. Una invitación a detenerse en algunos momentos menos oídos de Los Lobos (Mariachi Suite, Alone in a Crowd), en comandita con Tom Waits & Martha Gonzalez (Kitate) y conMoney Mark (Pepe & Irene); sus componentes en diferentes entregas y colectivos como Los Superseven(La Sirena, El Canoero), César Rosas (Little Heaven), Paul Burlison, David Hidalgo, Conrad Lozano & César Rosas (Lonesome Tears In My Eyes), Houndog (I´ll Change My Style), Ry Cooder, César Rosas & David Hidalgo (Quatro Vicios) y los formidables Latin Playboys (Some Brown Earth, Forever Night Shade Mary) , que editaron su primer disco en 1994, el año en el que se supo que Zapata era un no-muerto que caminaba.
Puedes chequear más capturas de cultura chicana como la de la foto en el blog Chimatli.